Ante todo queremos dejar bien claro que no somos detractores de Windows. Pero cuando se trata de tomar decisiones que cabrean a su base de usuarios, nadie sabe hacerlo tan bien como Microsoft.
- La implacable imposición de los botones de Copilot por todas partes.
- Los infames y absurdos requisitos de hardware que han discriminado a millones de personas.
- El bloadware.
- La pérdida de coherencia en la interfaz.
- Los cuelgues del sistema.
- La exagerada telemetría.
- Un montón de fallos críticos y vulnerabilidades.
- Parches día si y día también.
Estos imponderables junto a otras malas decisiones han golpeado al fabricante de Windows en los últimos meses.
Por no hablar de que algunas veces las actualizaciones de corrección de errores de Windows 11 todavía empeoran más las cosas.
El CEO Satya Nadella admite que la compañía está perdiendo el control sobre los consumidores. También afirma que están trabajando para «ganárselos» de nuevo.
Cuando se trata de nuestro negocio de consumo, estamos haciendo el trabajo necesario para recuperar a los fans y fortalecer el compromiso en Windows, Xbox, Bing y Edge. [sic].
En nuestra opinión no hay fans de Windows. Solo personas que usan este sistema operativo, debido a su compatibilidad con muchos programas.
Pero si el señor Nadella lo dice...
Que está pasando
Microsoft ha provocado la reacción virulenta de algunos consumidores que empiezan a estar hartos de las características hinchadas e intrusivas de Windows.
Entre ellas las sugerencias, las recomendaciones personalizadas y los accesos directos a funciones de IA.
Windows 11 continúa implementando «aplicaciones recomendadas».
En este sentido, algunos usuarios encuentran en sus sistemas programas preinstalados que no les interesan.
Las nuevas configuraciones de Windows 11 requieren que se inicie sesión con una cuenta de Microsoft (MSA) o una cuenta administrada por la organización.
La opción de hacerlo mediante una cuenta local no está a la vista. Por algún misterio de la ciencia permanece oculta.
Los usuarios avanzados aún pueden hacerlo después de la configuración inicial, pero no es sencillo.
Por otro lado, incluso cuando se establece otro navegador como predeterminado, ciertas características de Windows 11 continúan lanzando Microsoft Edge.
Por supuesto, existen soluciones alternativas, pero cambiar estas preferencias requiere tiempo y esfuerzo.
Incomprensiblemente, algunos componentes fundamentales del sistema en comparación con versiones de Windows más antiguas funcionan peor.
Sin duda esto ha beneficiado en gran medida a los sistemas operativos de la competencia, especialmente a MacBook Neo de Apple, SteamOS de Valve y algunas distribuciones de Linux como Ubuntu, Linux Mint o Zorin.
Han prometido hacerlo mejor, pero ¿lo harán?
En principio ver a Nadella hablar tan francamente sobre la situación y la importancia de revisar Windows 11 para hacer que el sistema operativo sea mucho mejor demuestra que es consciente de la gravedad de la situación.
- ¿Se lo tomará Microsoft en serio?
- ¿Los usuarios de Windows tendrán al fin un sistema operativo centrado en la usabilidad y con una interfaz consistente?
- ¿Dejará de ser un escaparate para promociones y recomendaciones?
- ¿Desaparecerán los botones de Copilot colocados por todas partes?
- ¿Podrá personalizarse el horrible Menú de Inicio?
Confiamos en que las decisiones de Microsoft se centren en mejorar el sistema operativo para que funcione de manera fluida sin molestar al usuario con cosas estrambóticas que no aportan ningún beneficio.
En cualquier caso como dijo un griego «Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si me engañas dos, es mía»

