Presionamos el botón de encendido, y la oscuridad nos mira fijamente. Es la pesadilla de cualquier propietario de un teléfono móvil. El dispositivo se puede reemplazar, las suscripciones se puede transferir, pero las fotos acumuladas a lo largo de los años, a menudo se encuentran solo en el almacenamiento interno.
Por lo tanto, cuando el teléfono arranca, pero la pantalla se ilumina tenuemente o se queda en negro, tenemos un problema.
En el caso de que ni siquiera se ponga en marcha, la cosa puede ser más grave.
Los smartphones de hoy en día son sistemas complejos donde el hardware y el software conviven en una especie de simbiosis.
Si este equilibrio se altera, el dispositivo puede convertirse en un «ladrillo».
Sin embargo, antes de renunciar a toda esperanza, es importante intentar saber lo que está pasando
Lo primero es comprobar si la batería carga.
Lo segundo es buscar signos evidentes de daños como grietas en la pantalla o en el cuerpo del dispositivo.
Si ha sufrido una caída o exposición a líquidos, es casi seguro que el problema es físico.
Descartado lo anterior, todo dependerá de sí, el imponderable es causado por una pantalla en mal estado, un fallo del software, un fallo de la placa base, o un problema en la memoria interna.
- El dispositivo se queda colgado en logotipo del fabricante: Generalmente, se trata de un error de software. Una aplicación en particular puede estar causando el problema. Posibilidades de recuperación altas.
- La pantalla permanece completamente oscura, o con un brillo tenue, pero al conectar el aparato a un PC, el sistema operativo lo detecta: El problema puede ser un fallo de la pantalla. Posibilidades de recuperación excelentes.
- El teléfono no reacciona y se calienta al cargarlo: Puede tratarse de algún problema con la placa base. Posibilidades de recuperación escasas.
- El dispositivo está completamente muerto: En este caso, no es posible recuperar los archivos. Hay que reemplazar los componentes defectuosos.
Maneras de intentar recuperar los datos
Lo primero es iniciar sesión en tu cuenta de Google desde otro dispositivo.
Los sistemas operativos móviles de hoy en día están configurados para realizar copias de seguridad automáticas, cuando el dispositivo está conectado a una red wifi.
Si las imágenes están en la nube, el error de hardware será solo un daño material, no una tragedia.
En los dispositivos Android, es posible abrir un «menú oculto» que es independiente del sistema operativo principal.
Si el dispositivo se queda colgado en logotipo del fabricante:
- Apaga el teléfono completamente.
- Enciéndelo con el botón correspondiente.
- Espera unos segundos, suelta el botón de encendido, e inmediatamente mantén presionado el botón de Bajar Volumen.
- Mantenlo presionado hasta que el sistema arranque por completo.
- En la esquina inferior izquierda aparecerá una marca de agua con el nombre «Modo seguro»

El modo seguro permite que el teléfono arranque solo con el software esencial del sistema.
Eso ayuda a identificar y solucionar problemas relacionados con el software sin interferencias de aplicaciones de terceros o de malware.
En este entorno, podrás recuperar las fotos, vídeos o archivos importantes, extrayéndolos a tu ordenador mediante un cable USB.
También desinstalar la aplicación que está haciendo que la pantalla se quede colgada.
Para salir del modo seguro solo tienes que mantener pulsado el botón de encendido hasta que te salga el menú con la opción de «Reiniciar».
Si lo anterior no es posible porque el móvil arranca, pero la pantalla se queda oscura: conéctalo a un ordenador
Cuando se conecta un dispositivo móvil a través de un cable USB a un PC, y el problema es un fallo de la pantalla, el sistema operativo reconocerá el dispositivo como una unidad de almacenamiento externa y podrás acceder a la carpeta DCIM (donde generalmente se almacenan fotos).

Una vez en esta carpeta podrás copiar las fotos al ordenador. Después, si te interesa conservar el móvil, puedes ir a un técnico para que te cambie la pantalla.
Si no hay forma de que el sistema reconozca el teléfono móvil como una unidad estándar, ya no es cosa de la pantalla.
Aquí es cuando el software especializado entra en juego.
Hay programas de pago para Windows y macOS capaces de acceder a la memoria interna, incluso de dispositivos que se encienden, pero no arrancan.
En el caso de Linux se puede usar ADB para crear un volcado completo del sistema de archivos en el equipo, y después TestDisk para las operaciones de recuperación.
Pero no es coser y cantar.
En cualquier caso, si el daño afecta a la placa base o al chip de almacenamiento, el software no podrá acceder a los datos.
En caso de que ningún intento de recuperación anterior haya tenido éxito, no experimentes más.
Puede tratarse de algún problema con la placa base, y las posibilidades de recuperación son escasas.
El desmontaje no profesional o la manipulación indebida del software pueden destruir permanentemente los datos. Solo te queda llevarlo a un profesional de recuperación de datos. Pero resulta bastante caro.
¿Vale la pena pagar a un profesional para recuperar las fotos?
Si solo tienes memes, gilipolleces y aplicaciones que se pueden volver a descargar. Rómpelo a martillazos y tíralo.
Pero si hay fotos irremplazables, y puedes permitirte pagar, seguramente el dinero invertido valdrá la pena.
En cualquier caso, las personas subestimamos la importancia de la información almacenada en nuestros teléfonos hasta que la perdemos.
Por lo tanto, es mejor prevenir que lamentar.
Utiliza la sincronización automática basada en la nube. En términos de privacidad no es para tirar cohetes, pero sin duda es cómodo.
Conecta el teléfono al ordenador una vez al mes, haz una copia de seguridad completa y guárdala de forma local.
Almacena los documentos más importantes en una unidad flash externa. Sí puede ser cifrada mejor. No vaya a ser que la pierdas.
Al estar cifrada, si alguien la encuentra no podrá ver lo que contiene.



